Entrevistas

Carlos Mercado

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Carlos Mercado nace en Castellón y desde joven empieza a introducirse en el mundo de la percusión. Cursó estudios profesionales y superiores en el Conservatorio de Música de Castellón, obteniendo el Grado Superior de Percusión en 2014. Tras acabar los estudios, decide empezar a estudiar con Jordi Albert para tratar algunos aspectos técnicos y motrices. Actualmente trabaja con todo tipo de formaciones y estilos ya sean clásico, folk, jazz o rock, en calidad de intérprete, docente y compositor.

 ¿Cual era tu situación en el momento recurriste a Jordi para que te ayudara a solucionar tus problemas? ¿Porqué recurriste precisamente a él?

 En primer lugar, si hoy estoy tocando mucho es gracias a él. Recurrí a él a través de mi amigo Juanfran Ballestero, flautista y compañero en el grupo Metal Cambra, que me recomendó ir a un especialista en motricidad y que estudiara los procesos de reeducación postural, porque los problemas que yo tenia no derivaban tanto de lesiones sino de una mala praxis. La verdad es que siendo una persona especializada en trompeta puede parecer que no sabe nada de batería o percusión y es todo lo contrario. Jordi trabaja aspectos generales y que son hábiles a cualquier instrumentista y cualquier profesión.

Mi caso también ha sido un experimento que hemos hecho los dos y creo que ha dado muy buenos resultados. Han pasado ya tres años desde que empecé con él y la verdad es que cada año que pasa, estoy mejor. Y todo lo que he aprendido de él lo aplico también en mis clases. Para mí ha sido una revolución.

 ¿Recuerdas tu primera clase con Jordi? ¿Te dio la sensación de que esta clase supuso un antes y un después en tu trayectoria?

 Efectivamente. Además fue bastante gracioso. Fui a su academia con una caja, un charles y un bombo y claro, me puse a tocar para que en esta primera sesión Jordi hiciera un primer diagnóstico sobre mi forma de tocar. En ese momento, empezó a decirme cosas que yo nunca había escuchado: tenía problemas en la mandíbula (la apretaba mucho) y además me dijo ‘a ti te duele ahí exactamente’ y me señaló un punto concreto y noté algo duro, como una piedra en la boca.

A partir de ahí, el se olvidó un poco de que era trompetista y yo baterista. Fue a ver cosas generales: cómo estaba sentándome, como estaba asumiendo lo que tocaba . Desde ese momento supimos que había mucho trabajo por delante. Después de esta primera sesión, ves el objetivo y sabes que por mucho que te cueste, vas a estar trabajando hasta que lo consigas. Creo que lo mejor que tiene Jordi es que sabe hacértelo ver como nadie.

 Cada caso es un mundo, pero el tuyo es posible que sea bastante particular, ya que dejaste de tocar por un tiempo para dedicarte a tu recuperación…

Jordi me dijo que dejara de tocar porque como has dicho, mi caso es muy especial. Si no paraba de tocar no podía corregir cosas. No sabia como sentarme, no sabia como tenían que estar los hombros relajados, etc. Entonces estuvimos aproximadamente tres meses sin tocar nada de manera real. Puede parecer duro, que lo es, pero era necesario para trabajar las sensaciones y sentar una buena base.

¿Como fue ese paso de trabajar sensaciones y posturas a volver al trabajo de técnica del instrumento y repertorio?

Quitando algunos momentos, lo llevamos bastante bien. Hay que tener en cuenta que yo venia de un proceso de autodestrucción desde que acabé el recital del superior (mi mente se saturó de tal manera que en el propio recital me dio un ataque de ansiedad). Posteriormente seguí tocando y arrastrando todos mis problemas.

 

Cuando empecé con Jordi tuve claro el camino que debía seguir. Que era necesario dejar de tocar para corregir y empezar de cero. El proceso fue bastante lógico. Una vez asimilamos las sensaciones de referencia puedes empezar a entender como se distribuye todo. Además la batería es un instrumento bastante especial ya que nunca esta montada igual. En este sentido, es un poco mas difícil, pero poco a poco hemos ido poniendo las piezas en su sitio y tras un proceso paulatino hemos llegado al objetivo.

 Se trata de un proceso largo y costoso. ¿Te surgieron dudas? ¿En algún momento pensaste en abandonarlo todo?

La verdad es que pasé momentos muy difíciles. Dejar a una persona que lleva toda la vida tocando sin poder tocar…me sentí inútil. Esto supuso un choque emocional muy fuerte. Pero sinceramente, nunca pensé en dejarlo, ya que estaba viendo cosas que no veía en años: movilidad de hombros, de cadera, la mente mas despejada y liberada, etc.

También hay que decir que hubo momentos en los que algunas cosas que habíamos corregido volvían a aparecer. Pero es algo lógico. Como el deportista que entrena y de repente siente un pinchazo a pesar de estar trabajando de manera correcta.

Pero estaba muy concentrado en el objetivo. Me agarré a ello como un clavo ardiendo. Evidentemente Jordi te motiva y te muestra el camino, pero seguirlo depende de cada uno. Hay que trabajar bien.

Va pasando el proceso, te vas encontrando mejor, vuelves a incorporarte a tus proyectos. ¿Recuerdas como fueron esos momentos de volver y además, volver mejor?

 Al principio fue curioso, ya que llevas muchos meses tocando tu solo y de repente empiezas a tocar con más gente. Lo que hace que muchos factores no sean perfectos. Me explico. Si el bajo o la guitarra, van mas rápido, tengo que adaptarme a la situación sin descuidar todo lo que he trabajado en los meses anteriores. En el caso de la batería, si tocamos rock, heavy metal…tocamos con mucha intensidad y poder hacerlo con una buena posición y sin dolores…para mí fue como si me tocara la lotería. Venia de notar dolencias por todo mi cuerpo y eso desapareció. Para mi fue un éxito.

¿Qué mensaje das a una persona que esta en pleno proceso o quiera iniciar un proceso con Jordi para mejorar como músico?

El consejo principal es que crea desde el primer momento con quien está y lo que está trabajando y sobretodo, tener el objetivo claro en la cabeza y seguir hasta el final. Jordi siempre lo tiene claro. Si a alguien le falla algo, irá a corregir ese punto concreto. Pero al final, creer en lo que se esta siendo es lo que le va a salvar, especialmente en los malos momentos.

De todo esto han surgido algunos proyectos…

Efectivamente. Como este fue un caso nuevo tanto para mi como para Jordi (aplicar una metodología ideada para la trompeta a la batería) decidimos escribir un libro. En ‘Tocar la batería sin dolor’ narramos todas las vivencias y damos un poco de empatía al caso. Se trata de entender el proceso por el que pasamos. Esta apunto de salir y esperamos que tenga muy buena acogida.

  ¿Cómo te encuentras?

Ahora mismo me encuentro genial. Lo que también tienen los procesos de Jordi, acabas haciendo lo que el ha hecho, y te acabas investigando a ti mismo. He desarrollado una metodología en mi mismo que me permite autorregular esos momentos malos y los buenos, claro.

Estoy tocando muchas cosas que no podía tocar, a intensidades que antes me parecían imposibles. Y sobretodo, manteniendo todo el proceso que hemos estado trabajando. Si viene un bolo, antes me pongo a calentar y después a estirar. Todo ello se ha convertido en un hábito.

 

 

 

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